
Andrea de los Santos
El restaurante con más de 50 años de historia al que el rey Felipe VI ha escapado para una cena con amigos en Madrid
Alejado por unas horas del rigor del protocolo institucional, el rey Felipe VI ha vuelto a demostrar que le encanta disfrutar de la oferta gastronómica de la capital en la mejor de las compañías. Unas imágenes difundidas este mismo 15 de octubre han sacado a la luz la escapada nocturna que el monarca realizó semanas atrás, justo antes de emprender su viaje de Estado a Finlandia junto a la reina Letizia. En esta ocasión, el soberano reservó la velada para compartir mesa y charla con su círculo íntimo de amigos.
La escapada del rey Felipe VI en Madrid con amigos
El lugar elegido para este encuentro de chicos fue la histórica Taberna del Alabardero, una parada indispensable de la restauración madrileña situada en la calle Felipe V, entre el Teatro Real y el Palacio Real. Fundada en 1974 por el sacerdote Luis de Lezama con el propósito de formar en hostelería a jóvenes con escasos recursos, esta casa de comidas de marcado acento vasco ha sido testigo de la historia reciente de España. Por sus salones han pasado desde presidentes como Adolfo Suárez o Felipe González hasta estrellas internacionales de la talla de Mick Jagger o Bill Clinton.
Aunque no ha trascendido el menú exacto que degustó el soberano durante la reunión, la carta del establecimiento destaca por rendir tributo al recetario tradicional más reconocible. El picoteo de bienvenida ofrece clásicos infalibles como las croquetas de jamón ibérico, las anchoas de Santoña con piparra, los gambones al ajillo o los crujientes torreznos con patatas revolconas. Todo ello pensado para compartir en el centro de la mesa en un ambiente distendido antes de dar paso a los platos principales.
La cocina de la taberna destaca por guisos reconfortantes como la merluza en salsa verde con almejas de Carril, el bacalao al pilpil o unos sabrosos chipirones en su tinta. Para los amantes de las carnes, el rabo de toro con parmentier de patata o los callos a la vizcaína son absolutos reclamos de la casa, que culmina la propuesta con bocados golosos de siempre como la torrija Alabardero, la mítica tarta de queso al estilo La Viña o el arroz con leche caramelizado.



