Voy a escribir este pequeño artículo plasmando mis pensamientos y vivencias, habrá muchos que no estén de acuerdo, y puede que otros me critiquen por no ser legal o no seguir espíritu de GNU/Linux, y soy el primero en reconocer que tienen razón, pero hay ocasiones en que los principios o los ideales hay que aparcarlos y ser pragmáticos.
Hace ya algunos años que uso GNU/Linux, pasando por varios distribuciones, moviéndome principalmente por las derivadas de Debian (Ubuntu y Linux Mint), aunque también he probado Arch Linux, Mandriva y Fedora. Ahora estoy en Debian y la mar de contento.